Hoy día 21 de Marzo, ¡le damos la bienvenida a la primavera!.

Aunque todavía hace frío, en breve empezará el buen tiempo y las plantas y árboles a florecer. Los campos se volverán imponentes con la floración y los niños volverán a llenar parques y jardines.

Estampa bucólica, buen tiempo, juegos en el exterior…todo suena fenomenal pero… ¿y qué pasa si nuestro niño cuando sale a jugar al parque empieza a moquear, a frotarse los ojos y a toser?. Pues que a lo mejor, nuestro hijo es alérgico al polen.

Primavera, polen y alergia van unidos de la mano. Por eso, hoy os hablaremos sobre la alergia al polen y los signos de alarma que debéis tener presente para que no se os pase por alto.

¿Qué es el polen?

polenEl polen es un polvillo muy fino. Las plantas en su época de flor sueltan al aire unos granos microscópicos que son desplazados por el viento, incluso a kilómetros de distancia, y que cuando entran en contacto con los ojos, la nariz, los pulmones o la piel de las personas alérgicas, puede producir síntomas.

Síntomas que detallamos a continuación.

Síntomas de la alergia al polen en un niño alérgico

Si vuestro hijo presenta picor de ojos, ojos rojos, picor nasal, moqueo o estornudos en salva (repetidos), debéis pensar que puede tener alergia a la primavera. Picor de garganta, carraspera o picor de oídos no deben ser pasados por alto y mucho menos si el niño comienza con tos, pitidos en el pecho, opresión torácica o fatiga respiratoria.

El polen, puede producir inflamación de los bronquios y producir una crisis de broncoespasmo.

La tos nocturna es un equivalente asmático. Así que, si el niño empieza a toser, predominantemente por las noches, no dudéis en consultar al especialista en alergia infantil.

¿Cómo se hacen “las pruebas de la alergia”?

En función de la clínica (síntomas) que presente el niño, se harán un tipo de pruebas.

Lo primero de todo es hablar con vosotros y escuchar de una forma cercana y sin prisa toda la información que podáis darnos sobre cuándo y dónde el niño presenta los síntomas. A partir de ahí, elaboraremos un diagnóstico y lo corroboraremos con pruebas complementarias el mismo día que venís a la consulta.

¡Eso si!. No olvidéis que el niño debe estar sin medicación (antihistamínicos o corticoides orales) al menos una semana antes. Por eso, en cuanto empiece a tener síntomas, debéis poneros en contacto con nosotros.

Pruebas cutáneas  de alergia al polen o prick test

Consisten en colocar en la cara anterior del brazo una pequeña gota del extracto del alérgeno en cuestión que deseemos testar (polen, hongo, ácaro, epitelio de animal, etc…) y con una lanceta haremos una mínima punción (escasamente doloroso) en la zona de contacto con piel en espera de objetivar (10 minutos) si hay reacción.

En el caso de síntomas respiratorios, además de las pruebas cutáneas, el diagnóstico se complementará con pruebas de función pulmonar (espirometria forzada).

No obstante, no debemos olvidar que el diagnóstico del asma es clínico, por lo que la historia clínica que realiza nuestra especialista es fundamental.

Tratamientos para la alergia al polen

Una vez que el niño ha sido diagnosticado, se pondrá un tratamiento en función de sus síntomas.

Antihistamínicos vía oral y/o tópicos oculares así como corticoides nasales suelen ser la base del tratamiento. Si asocia síntomas respiratorios, broncodilatadores y corticoides inhalados. Sabemos que al leer es este párrafo la palabra “corticoides” os habéis quedado algo pensativos…

Nuestra especialista lo sabe y por eso os contará con detalle toda la información que debéis saber para no tener miedo y evitar la corticofobia que suele existir entre los padres.

Vacunas de la alergia

Cuando no hay suficiente control de los síntomas, a pesar de la medicación, nuestra especialista valorará según pruebas complementarias una Inmunoterapia especifica e individualizada para el niño.

Consejos para evitar los pólenes

Alergia al polen

Llega el buen tiempo, salís con los niños al parque, de excursión al campo…¡y es prácticamente imposible evitar el contacto con el polen!.

No deseperéis. Si seguís estas precauciones generales, los síntomas serán menores.

  1. Conoce e identifica a qué planta tiene alergia tu hijo: Si el niño tiene síntomas, tenéis que tratar de filiar qué planta se los produce y en qué época suelta polen. Es difícil en ocasiones, pero importante, ya que saber dónde están esas plantas nos permitirá que evitemos esas zonas durante la época de floración. Y es que hay más concentración de polen cuanto más cerca se esté de ellas.
  2. Infórmate sobre el nivel de pólen que hay en tu ciudad: Existen páginas web y aplicaciones que nos informan sobre niveles de polen. Para los que vivís en Madrid, podéis consultar directamente en el siguiente enlace.

Si vais a viajar o desplazaros fuera de la Comunidad, podéis consultar aquí según vuestro destino.

  1. En el domicilio: Ventila la casa durante media hora a primera hora del día y luego, cierra las ventanas, especialmente por la noche.
  2. Viajes: evita los viajes en moto o bicicleta. En coche conviene llevar las ventanillas cerradas y llevar limpios los filtro anti-polen.
  3. En el exterior: En esta época, es muy útil usar las gafas de sol, ya que evitan el choque directo del polen con los ojos. En los casos extremos conviene usar mascarilla (pero antes de ponerle mascarilla al niño, consultar con el alergólogo pediatra).

Algunas curiosidades sobre los pólenes

  • Época de polinización: Cada planta tiene una época de polinización y no siempre es durante la primavera. Existen plantas, como las arizónicas, que polinizan en invierno. Por lo tanto, en invierno también existe polen ambiental.
  • Zonas de costa: las zonas costeras tienen niveles de polen más bajos y durante tiempo más largo. Las zonas de interior tienen niveles más altos de polen aunque durante un tiempo más corto.
  • Los días de viento, secos y soleados hay más polen ambiental.
  • Los días de humedad o de lluvia, disminuye la cantidad de polen porque la lluvia “lava” el polen del ambiente.
  • Las frutas y los vegetales, pueden tener granos de polen pegado. Por este motivo, es conveniente lavarlas y pelarlas.
  • La miel y la jalea real también pueden contener polen. Si notáis que el niño presenta algún síntoma al tomar estos productos, no dudéis en consultar al especialista en alergia infantil.

¿ Cómo abordamos en Senda la alergia a la primavera?

Si después de todo esto que os hemos contado sospecháis que vuestro hijo puede tener alergia a la primavera y no tiene aún ni diagnostico certero ni tratamiento pautado, no dudéis en solicitar información y pedir cita con nuestra alérgóloga pediatra, la Dra. Ortega Casanueva.

¡En Senda, celebramos la llegada de la primavera y le sacamos la lengua a la alergia!.

Pida cita previa en el ☎ 91 376 70 40.

Dra. Cristina Ortega Casanueva

Author Dra. Cristina Ortega Casanueva

Licenciada y doctora (cum laude) en Medicina por la Universidad de Salamanca, especialista (vía MIR) en pediatría y alergología así como Especialista Europeo en Alergología Pediátrica. Experiencia de cerca de 15 años en el ámbito de la alergia y la pediatría.

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